SACROILEITIS: síntomas, causas y tratamiento del dolor en el sacro
La sacroileitis es la inflamación de las articulaciones sacroilíacas, situadas entre el sacro y la pelvis, que puede causar dolor lumbar, rigidez y molestias al caminar o estar sentado. Un diagnóstico adecuado permite aplicar el tratamiento más eficaz según cada caso.
¿Qué es la Sacroileitis?
La sacroileitis es una afección que afecta a la articulación sacroilíaca. Puede presentarse en un solo lado o en ambas articulaciones sacroilíacas y suele generar molestias al caminar, subir escaleras, permanecer mucho tiempo sentado o cambiar de postura.
La articulación sacroilíaca soporta gran parte de las cargas del cuerpo y transmite fuerzas entre la columna vertebral y las piernas. Por ello, cualquier inflamación o alteración mecánica puede provocar dolor persistente.
Aunque en muchos casos se relaciona con procesos inflamatorios, también puede aparecer por sobrecarga, traumatismos, embarazo o desgaste articular.
Síntomas principales de la sacroileitis
Los síntomas pueden variar según la causa y el grado de inflamación. Los más habituales son:
- Dolor en la parte baja de la espalda.
- Dolor lumbar que empeora al estar de pie.
- Molestias en glúteos, ingles o pelvis.
- Rigidez matutina.
- Dolor al caminar o subir escaleras.
- Sensación de bloqueo en la cadera.
- Empeoramiento tras largos periodos sentado.
- Limitación funcional en actividades diarias.
En algunos pacientes, el dolor puede irradiarse hacia la pierna, por lo que es importante realizar un diagnóstico diferencial con radiculopatía o hernia discal.
¿Le preocupan sus sintomas?
La sacroileitis puede causar dolor en la parte baja de la espalda, molestias en glúteos, pelvis o rigidez al caminar, sentarse o cambiar de postura. El tratamiento dependerá de la causa, la intensidad de los síntomas y el tiempo de evolución. En muchos casos mejora con fisioterapia, medicación o infiltraciones guiadas. Cuando el dolor persiste o limita la calidad de vida, es importante realizar una valoración médica especializada para encontrar la mejor solución para cada paciente.
Causas de la sacroileitis
La sacroileitis puede tener diferentes orígenes. Entre los más frecuentes destacan:
Procesos inflamatorios
Enfermedades como la artritis o las espondiloartritis pueden inflamar las articulaciones sacroilíacas.
Sobrecarga mecánica
Deportes de impacto, esfuerzos repetitivos o alteraciones de la marcha pueden irritar la articulación sacroiliaca.
Embarazo
Durante el embarazo se producen cambios hormonales y biomecánicos que aumentan la movilidad de la pelvis y pueden generar dolor.
Traumatismos
Caídas, accidentes o golpes directos pueden afectar esta zona.
Degeneración articular
El paso del tiempo y el desgaste pueden producir inflamación y dolor crónico.
Diagnóstico de la sacroileitis
El diagnóstico debe realizarlo un profesional médico mediante exploración clínica y pruebas complementarias.
Exploración física
Se valoran puntos dolorosos, movilidad, postura y maniobras específicas sobre la pelvis.
Resonancia magnética
La resonancia magnética es una de las pruebas más útiles para detectar inflamación activa en la articulación sacroilíaca.
Radiografía o TAC
Ayudan a observar cambios estructurales o degenerativos.
Diagnóstico diferencial
Es importante descartar otras causas de dolor lumbar como hernia discal, radiculopatía, artrosis lumbar o patologías de cadera.
Tratamiento de la sacroileitis
El tratamiento dependerá de la causa, la intensidad de los síntomas y la evolución clínica.
Fisioterapia
Ejercicios específicos para estabilizar pelvis, mejorar movilidad y reducir dolor.
Medicación
Antiinflamatorios, analgésicos o relajantes musculares según valoración médica.
Infiltración intraarticular
En casos persistentes, puede realizarse una infiltración guiada para disminuir la inflamación.
Radiofrecuencia
En determinados pacientes puede ayudar a controlar el dolor crónico.
Cirugía
Es poco frecuente y se reserva para casos muy seleccionados.
Tipos de sacroileitis
La sacroileitis puede clasificarse según su duración, causa o evolución clínica:
Sacroileitis aguda
Puede mejorar en semanas con reposo relativo y tratamiento adecuado.
Sacroileitis crónica
En enfermedades inflamatorias o casos degenerativos puede requerir seguimiento prolongado.
Sacroileitis Unilateral
Puede afectar una sola articulación sacroilíaca o ambas, según el origen del problema y el grado de inflamación.