La cirugía mínimamente invasiva es una técnica que utiliza un microscopio quirúrgico e instrumentos especializados para operar la columna vertebral. Permite una visión precisa de las estructuras espinales, como nervios, discos y vasos sanguíneos.
¿Para qué sirve?
Se utiliza para tratar afecciones como hernias discales, estenosis espinal y compresiones nerviosas en casos seleccionados.
Ventajas de la cirugía mínimamente invasiva
Minimiza el daño a los músculos y tejidos circundantes en comparación con la cirugía abierta tradicional.
Incisiones más pequeñas.
Menos pérdida de sangre y tiempos de recuperación más rápidos.
Ayuda a reducir el dolor postoperatorio y disminuye el riesgo de infección.
Se puede combinar con otras técnicas, como la fusión espinal, si es necesario.
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