Rizólisis
¿Qué es la rizólisis?
La rizólisis, también conocida como radiofrecuencia facetaria, es un procedimiento mínimamente invasivo utilizado para tratar el dolor crónico de espalda o cuello causado por las articulaciones facetarias.
Estas articulaciones, situadas entre las vértebras, pueden inflamarse o degenerarse (artrosis facetaria), generando un dolor persistente. La rizólisis actúa interrumpiendo la transmisión del dolor mediante la aplicación controlada de calor sobre los nervios responsables de esa señal.
Se realiza habitualmente en casos de síndrome facetario lumbar o cervical y ofrece alivio prolongado del dolor sin necesidad de cirugía mayor.
¿En qué consiste el procedimiento?
La rizólisis se realiza de forma ambulatoria, generalmente con anestesia local y sedación suave. El procedimiento dura entre 30 y 60 minutos y sigue estos pasos:
- El paciente se coloca en una camilla bajo control radiológico.
- Se localizan las articulaciones facetarias afectadas mediante fluoroscopia o TAC.
- Se introduce una fina aguja con un electrodo que emite radiofrecuencia controlada.
- Esta corriente genera un calor de 80-90°C durante unos segundos, que “desactiva” temporalmente las terminaciones nerviosas del dolor.
- Tras el procedimiento, el paciente permanece en observación breve y puede marcharse a casa el mismo día.
No se destruyen los nervios motores (que mueven los músculos), solo los nervios sensitivos del dolor.
Indicaciones de la rizólisis
La rizólisis está indicada en pacientes con dolor vertebral crónico que no mejora con tratamientos conservadores (medicación, fisioterapia o infiltraciones). Se utiliza principalmente en:
- Síndrome facetario lumbar o cervical.
- Dolor lumbar crónico sin hernia discal significativa.
- Artrosis o degeneración de articulaciones facetarias.
- Dolor tras cirugía de columna, cuando la fuente es articular.
Antes del procedimiento se suele realizar una infiltración diagnóstica (bloqueo facetario) para confirmar que el origen del dolor es efectivamente facetario.
Beneficios del tratamiento
Los principales beneficios de la rizólisis son:
- Procedimiento ambulatorio y mínimamente invasivo.
- Alivio del dolor prolongado, que puede durar entre 6 y 18 meses.
- Reducción de la necesidad de medicación.
- Mejora de la movilidad y calidad de vida.
- Posibilidad de repetir el procedimiento si el dolor reaparece.
- Reincorporación rápida a las actividades cotidianas.
En muchos casos, la rizólisis permite reducir o incluso eliminar el dolor lumbar o cervical sin cirugía.
Riesgos y consideraciones
La rizólisis es un procedimiento seguro, pero como toda técnica intervencionista, tiene algunos riesgos poco frecuentes:
- Molestia local o sensación de quemazón en la zona tratada durante los primeros días.
- Dolor leve o inflamación transitoria.
- Hematoma o sangrado leve en el punto de punción.
- Muy raramente, infección o lesión nerviosa (bajo control radiológico, el riesgo es mínimo).
Es importante que la intervención sea realizada por un equipo médico especializado en neurocirugía o unidades del dolor, con experiencia en técnicas guiadas por imagen.
Tiempo de recuperación
La recuperación tras la rizólisis suele ser rápida:
- Se recomienda reposo relativo las primeras 24-48 horas.
- Es normal sentir molestia leve o tirantez durante algunos días.
- El efecto completo del alivio del dolor puede apreciarse entre una y tres semanas.
- La mayoría de los pacientes retoma sus actividades habituales en pocos días.
Los resultados suelen mantenerse entre 6 meses y 1 año y medio, dependiendo del grado de degeneración y del estilo de vida del paciente.
Qué hacer después del tratamiento
- Evita esfuerzos o ejercicios intensos durante los primeros días.
- Aplica frío local si hay inflamación o molestia.
- Mantén una buena hidratación y descanso postural.
- Retoma progresivamente la actividad física con orientación de fisioterapia.
- Realiza ejercicios de fortalecimiento lumbar o cervical para mantener los resultados.
- Acude a las revisiones médicas pautadas para seguimiento.
Un programa de fisioterapia post-rizólisis ayuda a consolidar la mejoría y prevenir recaídas.
En Vanecen, especialistas en tratamientos mínimamente invasivos de columna
En Vanecen, realizamos la rizólisis con tecnología de radiofrecuencia guiada por imagen, en un entorno seguro y preciso.
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El objetivo: eliminar el dolor, recuperar la movilidad y devolver la calidad de vida a nuestros pacientes.